número 39 / noviembre 2013

Dilemas éticos en el acto de mediar

sumario

La ética del diálogo en la mediación: un tema a debatir

Antonio Tula

Perspectiva ética acerca de algunos de los dilemas que se pueden presentar en el proceso de mediación

Armando Castanedo y María Teresa Lanza López

Mediación: Dilemas éticos o asumiendo las contradicciones

Liliana María Carbajal (Setentaydosyunomas)

Mediación: la ética de la comprensión

Sara Gabriela Curi (Cumar)

Valores diferentes en mediación

María Gabriela Acebal, Marcelo Muscillo y Paola Pastorini (Sophie Germain)

La ética de la mediación. Fuentes históricas para un código de conducta común

Manel Canyameres y Anne C. Salberg (Lemany Tacenna)

La ética en mediación desde una perspectiva narrativa

Harbey Peña Sandoval (ética narrativa)

Dilemas éticos de la mediación: caso mediador litigante

Florencia Estela Pérez (Aghataa)

Bien en sí, bien para ti, bien para mí

Liliana María Concepción Córica (Tramarlapaz)

Hacer visible lo invisible

Alfonso Fabregat (Alfio entretodos)

editorial

Este número de la revista es muy especial para la trama tanto por el tema como por la metodología a que recurrimos.

En lo que concierne a la temática, el número se enmarca en una labor que iniciamos en marzo de este año con la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, en la representación de Alejandro Nató.

La propuesta que ideamos fue generar distintos espacios en que los mediadores, que se desempeñan en diferentes campos de acción, pudieran reflexionar e intercambiar entre colegas acerca del complejo tema de los dilemas éticos que se plantean en el ejercicio de la mediación. Esta propuesta se apoya en la idea de que la ética y la calidad son aún deudas pendientes en el desarrollo de la mediación.

Para ello, invitamos inicialmente a una reunión de mediadores en la Ciudad de Buenos Aires, y a propósito de su repercusión, la iniciativa se extendió, gracias al apoyo de muchos colegas en otros lugares de nuestro país. Por ello, repetimos invitaciones en: Catamarca, Paraná, Rosario, Tierra del Fuego y Mendoza. En esta última, además, tuvimos el gusto de recibir en el seno de esta propuesta al Dr. Roberto Follari, quien hizo una brillante exposición sobre la ética en el contexto de época. Su exposición será incluida en el próximo número.

El segundo aspecto de lo novedoso es la metodología. Es el primer número de la revista en que hemos hecho una convocatoria abierta de trabajos. Desde luego que ello implicaba un riesgo, del que salimos muy airosos: han llegado una gran cantidad de trabajos de alta calidad, y en consecuencia, ha sido muy trabajosa la selección de los mismos. Aprovechamos esta vía para agradecer todos los aportes recibidos.

Para la ocasión hemos conformado un jurado de colegas, que han trabajado de manera ardua junto a nosotras, en la evaluación de todos los trabajos, con seriedad y en el tiempo previsto: Silvana Greco, Débora Fortuna y Alejandro Nató. También a ellos, nuestra agradecimiento por sumarse y por la labor.

Los criterios que se tuvieron en cuanto para la selección de los aportes fue la siguiente: originalidad de la propuesta; coherencia teórica; fundamentación teórica y referencias bibliográficas. Nos importa resaltar que en muchos casos no compartimos los contenidos de los textos que se publican, no obstante entendemos que esos trabajos han cumplido con las exigencias de calidad que pretendemos. En función del éxito en la convocatoria hemos decidido publicar los trabajos seleccionados en dos números, agregando una publicación a nuestra programación habitual. El próximo saldrá en enero. Asimismo, hemos sumado dos artículos fuera concurso, que nos parecieron muy interesantes, los de Antonio Tula y Armando Castaneda junto a María Teresa Lanza López.

Dada la repercusión de la temática, hemos decidido extender la iniciativa al año próximo, dónde presentaremos el producto de lo trabajado en las reuniones presenciales en todos los lugares del país donde lleguemos y los convocaremos a una nueva reunión presencial para intercambiar y debatir.

Gracias a todos por los aportes de quienes comparten la preocupación por profesionalizar cada vez más nuestra tarea de mediadores. Es muy alentador sentir que no estamos solos, que somos muchos los que compartimos esta meta. Nuevamente, gracias.

las editoras