la librería

Bibliografía comentada

Un mirar, un decir, un sentir en la mediación educativa

Cecilia Ramos Mejía

la trama

Editorial Librería histórica, Colección Visión Compartida, Buenos Aires, 2004.

Es para mi un placer comentar este libro. En primer lugar porque conozco a Cecilia, he trabajado con ella y sé de su compromiso y amor por la mediación escolar. En segundo lugar porque es un libro altamente recomendable. Desarrolla los conceptos pilares fundamentándolos teóricamente, pero en ningún momento pierde de vista y agrega comentarios a cerca de su experiencia. O sea que, articula teoría y práctica. Se plantea como soporte conceptual que aporta además múltiple ejercitación para orientar la puesta en marcha de programas de alumnos mediadores y de educación para la paz.
Cecilia Ramos Mejía es maestra, profesora de Filosofía y Pedagogía, Master en Programación Neurolinguística, mediadora especializada en mediación escolar en la Peace Fundation Education. En 1991 inició el Programa de Mediación Escolar del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, razón por la cual recorrió, y continúa hoy haciéndolo, diferentes puntos del país.
Este libro es el primero de la Colección Visión Compartida, dicha colección se propone recoger y testimoniar las experiencias de mediación y sus técnicas en la Argentina.
Adolfo Perez Esquivel, en el prólogo, rescata el espíritu creador, constructivo del libro destacando lo esperanzador que resulta.
En la Introducción la autora explica por qué se basa en la Programación Neurolinguística (PNL), ya que permite “comprender el conflicto desde su origen, cómo se forma en nuestro cerebro y por lo tanto cómo resolverlo adecuadamente en ese mismo plano, el del pensamiento...”. Utiliza los niveles básicos, según Bateson como ordenadores del libro. Por último, nos explica el por qué del uso de cuentos, videos y otros recursos.

En el primer capítulo desarrolla ampliamente los niveles lógicos de Bateson, aplicándolos a la implementación de programas de mediación escolar y educación para la paz. Destaco como especialmente interesante el nivel de las creencias. Define la creencia como “una certeza que se tiene acerca de determinadas personas, cosas, ideas o experiencias de la vida, identificada a un estado emocional fuerte. Las creencias son en gran medida procesos inconscientes de pensamiento organizado”. Estas están ligadas con los valores. La importancia de tener en cuenta las creencias es, según plantea la autora, que nos abren la puerta o nos la cierran. Todo el capítulo va acompañado de propuestas para trabajar: para ello se nutre de distintas disciplinas como la física cuántica, los últimos aportes de William Ury , la neurología, la teoría de los sistemas.
En el segundo capítulo desarrolla el concepto de conflicto, sumando la visión de Krishnamurti sobre el mismo. “Se trata de una manera nueva, diferente de poder mirar este hecho en su mismo centro, en su misma naturaleza, comprenderlo pero no intelectualmente. Esta manera nueva sería percibir el hecho inmediatamente, allí hay compresión y en este sentido es acción...” . También aborda temas como la paz, dificultades para obtenerla. Asimismo, plantea aportes novedosos acerca de la proyección –el hecho que hace que el ser humano percibe como enemigo al otro-. Como en todos los capítulos se ofrecen caminos de cambio y ejercitaciones para hacerlo.
En el capítulo III despliega las habilidades para el desarrollo de la paz. Ellas son habilidades en la comunicación, para reconocer y expresar las emociones, para legitimar, para crear grupos C.A.S., para elaborar normas claras y bien formuladas y la aceptación de las diferencias. Me parece interesante rescatar la importancia que le confiere a la escucha, planteando como clave para desarrollar esta habilidad el poder estar “cerca de sí mismo”, aceptándose, sea lo que sea que uno esté pensando, haciendo o sintiendo. También destaca la importancia de los presupuestos y la necesidad de preguntar, surgida del reconocimiento de las diferencias entre los seres humanos. Relaciona la legitimación con el poder, como causa y origen del conflicto. Otro punto a destacar son las habilidades para crear grupos C.A.S., grupos donde se fomenta la confianza, la aceptación y la solidaridad. Nos brinda variadas actividades para niños, adolescentes y adultos.
En el capítulo IV “La resolución de conflictos” desarrolla y aporta ejercitación de las habilidades del mediador: el parafraseo, la escucha activa, el rapport, la empatía, la pregunta, el proceso de mediación.
En el capítulo V describe cómo implementar un Programa de Mediación Educativa. Rescatando los puntos más importantes de la capacitación docente, rescatando el valor del docente como multiplicador. También explica la formación de alumnos mediadores y los pasos sucesivos en su realización.
Este libro es un aporte valioso para todos aquellos que trabajamos en mediación escolar. Es un libro de consulta por sus aportes teóricos y la ejercitación que nos brinda.

Rosaura Paulero